Hummus clásico y rápido

Una de las principales preocupaciones de mis padres cuando decidí dejar de comer carne fue la ingesta de hierro. En ese momento tenía anemia de forma cíclica, como casi todas las mujeres que conozco, y tomaba hierro natural para volver mis niveles a la normalidad. “Tendrás que ir al médico para que te pongan inyecciones” me decía mi madre, consciente de mi miedo a las agujas e intentando convencerme para que comiera una hamburguesa de pollo de vez en cuando. La estrategia no le salió muy bien, pues yo seguí obcecada con mi idea de no comer carne.

Después de algunos años, no sólo no he vuelto a ir nunca más al médico por anemia, sino que en mis analíticas los niveles de hierro se han normalizado. ¿Cómo? Comiendo alimentos ricos en hierros y acompañándolos de otros que ayudan a retenerlo. El mejor ejemplo son las legumbres: en casa comemos mínimo 2 veces a la semana leguminosas de cualquier tipo y cocinadas de mil formas distintas. Algunos platos recurrentes en el menú son la crema de calabaza con lentejas rojas, la ensalada de judías blancas, el paté de garbanzos o el estofado de lentejas pardinas.

Evidentemente las leguminosas no sólo aportan hierro, sino también fibra y muchas proteínas, necesarias si practicas deporte o tienes un ritmo de vida intenso. Para aprovechar todos sus beneficios, se recomienda acompañarlas con alimentos ricos en vitamina C, como el brócoli o el pimiento rojo; en vitamina B, como el tahini o pasta de sésamo, germinados y setas; en ácido fólico, como las verduras de hoja verde; y/o en proteínas, como la quinua o la crema de cacahuete.

Una manera divertida, sana, fácil y casi inconsciente de tomar hierro y retenerlo es comiendo hummus. Este paté de garbanzos tan popular estos días no sólo está delicioso, sino que puede ser un gran aliado contra anemias y cansancio. La mejor manera siempre es hacerlo en casa. Tardarás muy poco con la ayuda de un robot de cocina y podrás guardarlo en la nevera durante unos 5 días. Sin gluten, vegano, sin conservantes ni aditivos y sin residuos plásticos.

Si quieres llevar este hummus un paso más allá, puedes probar de integrarlo en una receta como estos mil hojas de berenjena. ¡No imaginas qué increible combinación!

Hummus clásico

Hummus clásico y rápido

Entrante muy nutritivo a base de garbanzos.
Plato Entrante
Cocina Oriente Medio
Tiempo total 30 minutos
Autor The Fussy Eaters

Ingredientes

  • 200 gr de garbanzos cocidos
  • 1 diente de ajo
  • 20 gr semillas de sésamo tostado
  • 15 ml de agua
  • 50 ml aceite de oliva virgen extra
  • 1 cs de zumo de limón
  • Sal y pimienta

Elaboración paso a paso

  1. En un mortero, muele el sésamo y ve añadiendo agua poco a poco hasta formar una pasta, llamada tahini.
  2. En una procesadora de alimentos tritura los garbanzos, el tahini, el diente de ajo, el aceite, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Deben quedar todos los ingredientes integrados y una textura cremosa pero ligera.
  3. Corrige de sal y pimienta si es necesario antes de pasarlo a un bol.
  4. Preséntalo en un plato o bol con un chorrito de aceite de oliva, garbanzos cocidos y sésamo tostado. También puede decorarse con pimentón rojo ahumado o cilantro fresco.

Notas de la Receta

Si no tienes semillas de sésamo tostado puedes sustituirlo por dos cucharadas soperas de tahini.

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